Opinión

El Pragmatismo de la Realidad: Las Promesas que Quedaron en el Camino del Gobierno de Kast

6 de abril de 2026• Redactor
El Pragmatismo de la Realidad: Las Promesas que Quedaron en el Camino del Gobierno de Kast

La llegada de José Antonio Kast a La Moneda estuvo marcada por un discurso de "limpieza", eficiencia y mano dura. Sin embargo, el ejercicio del poder suele ser el muro donde chocan las consignas de campaña. Hoy, el oficialismo enfrenta su primer gran bache de credibilidad al confirmar que tres de sus pilares programáticos —la auditoría externa al Estado, la expulsión masiva de migrantes y la mantención de derechos sociales— han sufrido modificaciones drásticas o abandonos definitivos.

1. La Auditoría Externa: El Costo de la "Transparencia Total"

Durante la campaña, la auditoría externa a todo el aparato estatal fue la punta de lanza contra la corrupción y el "gasto inútil". Ante las advertencias de expertos sobre su inviabilidad logística y financiera, la respuesta fue siempre la misma: "se hará cueste lo que cueste".

Hoy, el argumento ha dado un giro de 180 grados. El Gobierno ha descartado el proceso citando, precisamente, la falta de recursos. Resulta paradójico que la herramienta diseñada para ahorrar dinero sea hoy considerada un gasto excesivo. Esta decisión no solo deja en el aire la promesa de transparencia, sino que valida las críticas que, en su momento, tacharon la propuesta de populismo administrativo.

2. Migración: De la "Zanja" a la Realidad Fronteriza

Otra de las banderas de Kast fue la expulsión inmediata de migrantes en situación irregular. No obstante, la complejidad de los tratados internacionales, la falta de convenios de reconducción efectivos (especialmente con Venezuela) y los costos operativos de los vuelos de expulsión han frenado el ímpetu inicial.

  • Promesa: Expulsión masiva y cierre total.

  • Realidad: Procesos administrativos lentos y una frontera que sigue demandando soluciones estructurales más que retórica de choque.

3. El Dilema de los Derechos Sociales

En el último tramo de su carrera presidencial, el discurso de Kast intentó suavizarse, asegurando que su administración no significaría un retroceso en derechos sociales adquiridos. Sin embargo, las actuales políticas de austeridad y el enfoque en el sector privado han levantado alarmas.

"Gobernar no es lo mismo que prometer. El retroceso en la inversión pública en salud y educación contradice la garantía de no tocar el piso social mínimo de los chilenos."

Conclusión

El abandono de la auditoría externa es quizás el golpe más simbólico para la base electoral de Kast, pues representaba la superioridad moral y técnica que prometía su proyecto. Al descartarla por "falta de fondos", el Gobierno admite que no calculó correctamente el peso de la maquinaria estatal o, peor aún, que la promesa era simplemente una herramienta de marketing político sin sustento técnico. Chile observa cómo, una vez más, el programa de gobierno se ajusta a la medida de lo posible, dejando atrás las expectativas de quienes votaron por un cambio radical.

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